Definiciones y respuestas sobre cosecha de lluvia, gestión integral del agua, separadores de primeras lluvias, reposición hídrica y monitoreo. Si no encuentras tu pregunta, escríbenos.
La gestión integral del agua es el manejo coordinado del ciclo completo del recurso en un sitio o territorio: diagnóstico, cosecha, almacenamiento, tratamiento, uso, reúso, descarga y medición. A diferencia de una solución aislada, integra infraestructura, tecnología y operación bajo un mismo diseño. Neta Cero la implementa mediante diagnóstico hídrico del sitio, infraestructura de cosecha de lluvia y purificación, y monitoreo continuo con Hidrometrics®.
La cosecha de lluvia es el aprovechamiento planificado del agua que precipita sobre una superficie —normalmente un techo— para conducirla, separarla de contaminantes iniciales, filtrarla, almacenarla y destinarla a un uso definido. Un sistema de cosecha de lluvia incluye superficie de cosecha, canaletas y bajantes, separador de primeras lluvias, filtro, almacenamiento, bombeo y, cuando el uso lo exige, tratamiento y purificación.
El separador de primeras lluvias, también llamado primer lavado o first flush, es el dispositivo que aparta el primer volumen de agua de cada evento de lluvia, que es el que arrastra polvo, hojas y contaminantes acumulados en la superficie de cosecha. En los sistemas de Neta Cero se aparta de 1.5 a 2 litros por cada metro cuadrado de superficie. Sin este componente, esa carga de contaminantes ingresa directamente al almacenamiento.
El separador de primeras lluvias aparta el agua de mayor carga contaminante al inicio de cada lluvia. El filtro retiene hojas, ramas y sólidos antes del almacenamiento. El cosechador es el nombre comercial del conjunto de ambos componentes instalados juntos. Los tres pueden adquirirse por separado o como conjunto, según la configuración del sistema.
No. Un sistema de cosecha recolecta, conduce, separa contaminantes iniciales, filtra y almacena el agua. Para obtener agua apta para consumo humano se requiere una etapa posterior de tratamiento y purificación diseñada específicamente para ese fin, que puede incluir filtración de sedimentos, carbón activado, desinfección y cloración en línea. El diseño depende de la calidad del agua de entrada, el uso final, el volumen requerido y el número de usuarios.
El volumen aprovechable se estima multiplicando la superficie de cosecha en metros cuadrados por la precipitación anual de la zona en milímetros y por un coeficiente de escurrimiento que depende del material y la pendiente del techo. Un metro cuadrado de superficie con 1 milímetro de lluvia equivale a 1 litro antes de pérdidas. La calculadora de cosecha de lluvia de Neta Cero permite estimar el potencial de un sitio a partir de su superficie y su precipitación.
La reposición de agua, o water replenishment, es el conjunto de acciones con las que una organización devuelve a una cuenca un volumen de agua equivalente al que consume en sus operaciones. Para que un volumen sea reclamable debe ser atribuible al proyecto, adicional a lo que habría ocurrido sin él y verificable con una metodología declarada. Los proyectos de acceso al agua, confiabilidad del suministro y calidad del agua son categorías reconocidas dentro de este enfoque.
Hidrometrics® es la tecnología propietaria de monitoreo de Neta Cero. Instrumenta cada sistema instalado y registra volumen cosechado, consumo, calidad y continuidad del servicio, de modo que el impacto no se estima: se verifica. Puede instalarse tanto en sistemas construidos por Neta Cero como en sistemas de agua existentes de terceros.
Un sistema requiere limpieza periódica de la superficie de cosecha, canaletas y rejillas; vaciado y revisión del separador de primeras lluvias; limpieza o cambio de filtros y consumibles; revisión del almacenamiento; y verificación del bombeo y de la calidad del agua. Neta Cero entrega cada sistema con capacitación a los responsables locales y puede dar acompañamiento posterior mediante inspecciones y monitoreo.
Neta Cero trabaja con escuelas y comunidades educativas, comunidades rurales, urbanas y periurbanas, hospitales, gobiernos municipales y estatales, organismos internacionales, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil, y empresas con programas ESG o metas de gestión hídrica. En muchos proyectos la organización que financia es distinta de la que utiliza la solución.